lunes, 12 de noviembre de 2012

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Barack Obama, el presidente del cambio que logró "cuatro años más"



 El presidente de EEUU, Barack Obama, dejó atrás la sombra de la decepción, tras un mandato marcado por la crisis económica, y logró hoy del electorado "cuatro años más" para concluir "el trabajo empezado".
"Esto ha pasado gracias a vosotros. Gracias", tuiteaba Obama poco después de las primeras proyecciones que le daban como ganador, mientras celebraba el éxito de esta noche con una foto en la que se le ve abrazando a su esposa.

El presidente, que tuvo que enfrentarse a una crisis financiera y a una dura campaña electoral en la que salieron a la luz las promesas incumplidas, parecía haber dejado de ser el mito que deslumbró en 2008 para convertirse en un político de carne y hueso que acumulaba logros y fracasos tras cuatro años en la Casa Blanca.
Obama, de 51 años, y con el cabello más cano, afrontó el revés y pidió una segunda oportunidad para llevar al país "a un lugar mejor" como dijo en la Convención Demócrata de septiembre en Charlotte (Carolina del Norte).

La debilidad de la economía estadounidense, acentuada por un alto desempleo y la crisis en Europa, era el principal enemigo para su reelección pero bajo el lema "Forward" (Adelante) ha conseguido volver a motivar a su base.
La principal promesa de Obama para un segundo mandato, lejos de sus ambiciosos planes de 2008, es poner en marcha una serie de iniciativas para reactivar la economía: más gasto en educación, más empleos en el sector manufacturero, menos dependencia del petróleo extranjero y más impuestos a los ricos.Para su esposa, Michelle, sigue siendo el mismo hombre del que se enamoró cuando se conocieron en Chicago, y que "conoce el sueño americano, porque lo ha vivido".

El 4 de agosto de 1961 nació en Hawai, el Estado más joven y lejano del país, un niño llamado Barack como su padre, el economista keniano que estudió en Harvard Barack H. Obama, pero a quien le dejó huella su madre, Stanley Ann Dunham, una antropóloga de Kansas.
Tras la separación de sus padres cuando apenas tenía dos años, el pequeño Barack Hussein solo volvió a ver a su progenitor una vez más y el nuevo matrimonio de su madre lo llevó al país de su padrastro, Indonesia, donde se educó en escuelas musulmanas y católicas.

A los 10 años su madre lo envió de vuelta a Hawai, con sus abuelos, para que recibiera una mejor educación. En su adolescencia tuvo escarceos con las drogas y estaba más pendiente del baloncesto que de los libros, pero fue un alumno brillante y terminó estudiando Políticas en la Universidad de Columbia y Derecho en Harvard.
Su abuela materna, Madelyn Payne Dunham, fallecida el día antes de su histórico triunfo electoral el 4 de noviembre de 2008 y quien lo quiso "más que a nada en el mundo", lo inspiró a pensar en grande.

Ella "creía en la promesa fundamental del sueño americano" de la recompensa al trabajo duro "y nos resucitó" con su ejemplo, según Michelle, una abogada con la que Obama se casó en 1992 y con quien tiene dos hijas, Malia y Sasha.
Chicago, la ciudad de Michelle, le ha dado mucho al presidente. Allí se mudó en los ochenta y fue trabajador social, luego profesor y defensor de los derechos civiles hasta dar el salto a la política en 1997 con su elección como senador por Illinois.
En 2004, tras ganar relevancia en la Convención Demócrata con un discurso en favor de la reconciliación racial, Obama desembarcó en la política nacional y entró al Senado.
Galardonado con el Nobel de la Paz en 2009 por sus "esfuerzos extraordinarios por reforzar la diplomacia internacional", puso fin a la guerra de Irak, ha fijado el camino para la retirada de Afganistán y autorizó la operación militar que acabó con la vida de Osama bin Laden el 1 de mayo de 2011.
También aprobó en 2010 una histórica reforma que establece el seguro médico obligatorio, un logro sobre el que la sociedad estadounidense está muy dividida.
Sin embargo, no cumplió la promesa de cerrar la polémica cárcel de Guantánamo y los hispanos, una fuerza creciente en EEUU, le reprochan que tampoco puso en marcha una reforma migratoria.

Progresista, competente, racional y decente. Así ha sido Obama para la respetada revista The New Yorker, que ha destacado, ante todo, su profundo sentido de la integridad y la justicia.
También ha dejado ver el lado oscuro de su temperamento con una cierta tendencia al aislamiento, a la autosatisfacción y a la pasividad.
Él mismo ha admitido que uno de los mayores errores de su primer mandato fue no saber "conectar" mejor con los ciudadanos y por eso había pedido una segunda oportunidad para "seguir hacia adelante".


Mitt Romney, el millonario que defiende las posturas republicanas tradicionales


El ex gobernador de Massachusetts que promete generar 12 millones de empleos ha sido criticado por su doble discurso


Washington (Reuters). El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Mitt Romney, un ex gobernador de Massachusetts, intenta por segunda vez llegar a la Casa Blanca.

Menos impuestos. Romney, de 65 años, defiende posturas republicanas tradicionales como reducir impuestos, disminuir las normativas federales, recortar el gasto del Gobierno y fortalecer las fuerzas armadas de Estados Unidos.

Primero el trabajo. Promete crear 12 millones de nuevos empleos en su primer mandato, con un plan concentrado en el desarrollo del sector energético doméstico, una mayor libertad de comercio, mejoras educativas, una reducción del déficit e impulso a los pequeños negocios.

Derrotado en primarias. En el 2008 perdió la nominación presidencial republicana ante el senador John McCain, pero entró a la carrera de este año con un enorme fondo de financiamiento y la bendición de muchos en la cúpula de su partido. La incomodidad de los conservadores con su reputación como un moderado llevó una dura campaña en las primarias republicanas.

Millonario. Su patrimonio neto ha sido calculado entre 190 y 250 millones de dólares, lo que lo convierte en una de las personas más ricas que han postulado la presidencia de Estados Unidos. Romney ha sido criticado por tener dinero en el extranjero y por no revelar tantas declaraciones de impuestos como han exigido sus rivales.

Las reformas. Romney propone reducir un 20% los impuestos a la renta de los contribuyentes, mientras cierra algunos resquicios, que, dice, estimularían el crecimiento económico sin aumentar el déficit. Quiere reestructurar el programa de jubilación de la seguridad social y la ayuda sanitaria Medicare a los ancianos.

Mormón. Cinco generaciones de su familia han sido miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la iglesia mormona. Él fue misionero mormón en Francia por más de dos años después de terminar la secundaria y se convirtió en obispo y presidente de estaca en Boston, roles similares a ser un pastor laico. Su fe, sin embargo, es vista con sospechas por algunos cristianos evangélicos conservadores.

Familia política. Nacido en una familia acomodada y criado cerca de Detroit, Romney conoció la política desde pequeño. Su padre, George, fue presidente de American Motors Corporation y gobernador de Michigan entre 1963 y 1969. George Romney perdió un intento por conseguir la nominación presidencial republicana en 1968 y sirvió en el gabinete del presidente Richard Nixon.

De senador frustrado a gobernador. En 1994, Mitt Romney postuló al Senado de Estados Unidos por el estado de Massachusetts como un republicano moderado, pero fue fácilmente derrotado por el senador demócrata Edward Kennedy. Ocho años después, Romney fue electo gobernador de Massachusetts, donde inició una reforma estatal del sistema de salud que se convirtió en un modelo para la modernización del sistema nacional de salud realizada por Obama en el 2010.

Juegos de invierno. Romney asumió en 1999 como jefe del comité que organizó los Juegos Olímpicos de Invierno en Salt Lake City, Utah, que habían estado plagados por costos excesivos y escándalos, y produjo un evento exitoso que lo ayudó a crearse una reputación como alguien capaz de solucionar problemas.

Cambio de postura. A medida que su partido se inclinaba más hacia la derecha, cambió su postura en temas sociales delicados, incluido los derechos de los homosexuales y el aborto. Eso motivó críticas de que carecía de creencias férreas y que solo lo motivaba la ambición. Romney se refirió a sí mismo como alguien “severamente conservador” durante las primarias del 2012, pero ha proyectado una imagen moderada durante la campaña general.

Matrimonio. Romney conoció a su esposa, Ann, en un baile en la secundaria y se casaron en 1969, mientras aún estaban en la universidad. Tienen cinco hijos y 18 nietos. Romney tiene un título en lengua inglesa de la Brigham Young University de Utah, de la iglesia mormona, y un título de derecho junto a un MBA de Harvard. Habla francés.

Labor empresarial. Romney se sumó en 1977 a la consultora Bain & Company y escaló posiciones. En 1984 cofundó la altamente rentable filial de inversiones privadas Bain Capital, que invirtió en emprendimientos y compañías nacientes como Staples, Sports Authority y Domino’s Pizza. Sus críticos han destacado la cantidad de empleos que Bain eliminó mientrasRomney estuvo al mando.

Frío y aburrido. Romney ha debido luchar contra su imagen de ser un político acartonado y distante del estadounidense común. El diario “The New York Times” cierta vez lo describió durante la campaña como “All-Business Man, el superhéroe más aburrido del mundo”.

Poca experiencia en política exterior. En agosto tuvo problemas con un viaje al Reino Unido, Israel y Polonia diseñado para mostrar sus capacidades en el escenario mundial pero que estuvo plagado de errores. Ha etiquetado a Rusia como “el enemigo geopolítico número uno” de Estados Unidos y dijo que evitar que Irán obtenga capacidad nuclear debería ser la mayor prioridad de seguridad nacional de Washington.



SISTEMA ELECTORAL DE ESTADOS UNIDOS


La Constitución de Estados Unidos (1787) y las 26 enmiendas que modifican parcialmente y completan el articulado original definen a Estados Unidos como una república democrática, de estructura federal, al frente de la cual figura un presidente electo. Las leyes de la República las elabora un Parlamento bicameral, que recibe el nombre de Congreso, formado por el Senado y la Cámara de Representantes. La aplicación de las leyes corresponde a tribunales independientes cuya última instancia de recurso es el Tribunal Supremo de Estados Unidos, que ejerce también como Tribunal Constitucional.
Por debajo del poder federal figura el poder de los estados –50– y dentro de éstos, el poder local, que adopta múltiples formas y cuya unidad administrativa básica es el condado. Cada estado dispone de un gobernador electo y de una legislatura propia, cuyas atribuciones y funciones varían de un estado a otro. En términos generales, el principio electivo prevalece sobre el nombramiento discrecional, incluso en los tribunales.
Tanto a escala federal como estatal, los partidos Demócrata y Republicano son los más importantes con enorme diferencia sobre los demás. En cambio, son bastante frecuentes las candidaturas de independientes o de pequeños partidos a escala local.

1. Elección del presidente
El presidente se elige por un período de cuatro años mediante un sistema de elección indirecto y sólo puede resultar reelegido para un segundo y último mandato. Puede ser candidato a la presidencia cualquier ciudadano de Estados Unidos –hombre o mujer– nacido en Estados Unidos que goce de todos los derechos derivados de tal condición y sea mayor de 35 años. El candidato a la presidencia se presenta en compañía de un candidato a la vicepresidencia.
Cada partido elige a su candidato mediante un largo proceso de elecciones primarias y caucus (asambleas), dependiendo de los estados, que envían delegados a las respectivas convenciones nacionales que se celebran durante el verano anterior a las elecciones. El candidato que logra la mayoría absoluta de los delegados de la convención se convierte en aspirante a presidente y designa a un candidato a la vicepresidencia.

 Calendario
La elección presidencial se realiza el primer martes después del primer lunes del mes de noviembre de los años bisiestos y de los divisibles por cien. La elección empieza en la costa oriental de Estados Unidos y termina en Hawai, lo cual significa que cuando se ha iniciado el escrutinio y se conocen los resultados de parte del país, otra parte aún mantiene abiertos los colegios electorales.
Los votos populares contabilizados en un estado establecen cuál será el voto de los delegados de aquel estado en el seno del colegio electoral nacional que procede en realidad a elegir presidente.
Cada uno de los 50 estados dispone de un número de votos electorales igual al de senadores  y miembros de la Cámara de Representantes que lo representan en las dos cámaras del Congreso. El número total de votos electorales es de 538 (incluye los tres delegados del Distrito de Columbia); un candidato precisa un mínimo de 270 votos electorales para salir elegido.

Cambios históricos en la política social de EEUU tras elecciones

Colorado, Massachusetts y Washington aprobaron legalización de la marihuana
En los comicios del martes, los estadounidenses no solo votaron la reelección de Barack Obama. También hicieron valer sus opiniones en diversos estados.






Los votantes aprobaron enmiendas legales para legalizar la marihuana con fines recreativos en Colorado, Massachusetts y Washington.
“Los votantes han hablado y tenemos que respetar su voluntad”, dijo el gobernador de Colorado, John Hickenlooper en un comunicado, según informó el portal de CNN. La Constitución de Colorado será modificada para permitir la posesión con fines recreativos, así como la producción y distribución de esta planta para mayores de 21 años.
“Esto va a ser un proceso complicado, pero tenemos la intención de seguir adelante. Dicho esto, la ley federal sigue diciendo que la marihuana es una droga ilegal”, advirtió el gobernador.
En tanto, en Washington los votantes avalaron también el uso recreativo de la marihuana, con la intención de elevar la recaudación tributaria, informa CNN.
La Iniciativa 502 impone un impuesto de 25 por ciento sobre el producto en tres partes, que cita el portal: cuando el productor vende al procesador, cuando el procesador vende al minorista y cuando el minorista vende al cliente.
Una proyección de CNN informa que en Massachusetts los electores habrían dado el sí también a la marihuana con el uso medicinal.
En tanto, en Arkansas, oregon y Montana se impuso el “No” al uso de la hierba como una opción de tratamientos curativos.

California mantiene la pena de muerte
El 55 por ciento de los votantes en California rechazó la propuesta de eliminar la pena de muerte, con lo que no se sumará a los 17 Estados que han desaparecido la pena de muerte de sus códigos penales.
La versión digital del diario español El País destaca que, de acuerdo con la legislación de EEUU, cada Estado tiene completa libertad de incluir o no la pena de muerte en sus respectivos sistemas jurídicos.
El último Estado de Estados Unidos en eliminar la pena de muerte fue Connecticut, que lo hizo el pasado 25 de abril.
De este modo, los votantes californianos rechazaron la Proposición 34, la cual pretendía eliminar la pena máxima y sustituirla por cadena perpetua sin derecho a libertad condicional.
La agencia mexicana Notimex detalla que estimaciones indicaron que desde que se implementó la pena de muerte en California se han gastado más de cuatro mil 33 millones de dólares en aplicarla, casi todo en pago a abogados defensores que obtienen apelaciones automáticas cada vez que hay un nuevo paso en cada caso.
Hasta ahora se han ejecutado a 13 sentenciados, pero están pendientes más de 700, algunos de ellos durante décadas, y California es el estado que más ejecuciones erróneas ha cometido al aplicar la pena de muerte a inocentes.
En California, como en el resto del país, la mayoría de los casos de pena de muerte duran décadas para que se cumpla la sentencia en razón de habituales escarceos judiciales.
Por ello, los que pedían el fin de esta pena aseguraron que los prisioneros en espera de ejecución cuestan mucho más en gastos de corte y prisión que aquellos que purgan cadena perpetua.
Desde 1978, cuando se reinstaló la pena de muerte en California, 900 personas han recibido estas sentencias. Sólo 13 han sido ejecutados.
La evidencia muestra que más de 100 personas inocentes han sido sentenciadas a la pena de muerte en Estados Unidos y algunas ya han sido ejecutadas.

Maryland ratifica ley a favor de universitarios indocumentados

Por otro lado, el 57 por ciento de los votantes del estado de Maryland (un millón 38 mil 768) apoyó la ratificación de una ley que permite a los indocumentados pagar las mismas bajas tarifas universitarias estatales que los residentes legales.
Notimex destacó que el 42 por ciento de los votantes (775 mil 154) rechazó esa ley, que figuró como la Pregunta 4 en la boleta electoral en los comicios generales del martes, según resultados preliminares divulgados por la Junta Estatal de Elecciones en su página electrónica.
La ley, aprobada en 2011 en Maryland, favorece a los indocumentados que llegaron de niños a Estados Unidos, se graduaron en una escuela estatal y sus familias cuentan con declaraciones de impuestos.
La ley lleva el nombre de Dream Act en alusión al proyecto para legalizar a jóvenes indocumentados.
Legisladores en 13 estados han adoptado medidas similares para facilitar el acceso a la educación superior a jóvenes indocumentados, pero ninguna ha enfrentado una prueba estatal en forma de referendo.
La Dream Act de Maryland es la primera legislación de su tipo en ser aprobada por voto popular en el país.
El presidente Barack Obama anunció en agosto pasado un programa de acción diferida para suspender la deportación a casi dos millones de jóvenes indocumentados, que les permitirá obtener permisos de trabajo.
Sin embargo, muchos estados les siguen prohibiendo las bajas tarifas estatales de las que gozan los residentes legales.

Maryland y Maine aprobaron el matrimonio entre personas del mismo sexo

Por otro lado, la web de Animal Político destaco que los Estados de Maryland y Maine se inscribieron en las letras de la historia al convertirse en los primeros en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo, mediante votos populares emitidos en las urnas.
El medio destaca que, aunque este tipo de matrimonio es legal en Nueva York, Massachusetts, Iowa, Nuevo Hampshire, Connecticut y Vermont, la aprobación en estos casos se dio por disposiciones estatales y no por decisión popular.
Minnesota y Washington también votaron ese tema, aunque los resultados oficiales aún no se han dado a conocer.

Florida mantiene financiamiento público al aborto

AFP informó que el estado estadounidense de Florida (sureste) rechazó en un referéndum una ley que buscaba prohibir el vertido de fondos públicos para financiar el aborto, según estimaciones de televisoras locales.
De acuerdo a los canales CNN y NBC, el "no" a la propuesta ganó con 55% de los votos contra 45% favorables al texto, sobre 96% de los votos escrutados.
En estas elecciones hubo 176 referendos en 38 estados, informó el Instituto de Referendos e Iniciativas de la Universidad del Sur de California.



Poder político con sello hispano


Esta elección de 2012 será recordada no solo por lo costosa y peleada que estuvo la contienda a nivel presidencial sino también por la cantidad de hispanos que postularon al Senado y la Cámara de Representantes. Hubo un total de 25 candidatos nuevos: dos al Senado y 23 a la Cámara. De éstos han ganado nueve al Congreso y uno al Senado. Hay 28 congresistas hispanos y tres senadores. “Esto es señal del ínterés que hay por participar y marcar una diferencia”, dice el analista demócrata Fabián Nuñez. Demuestra que los hispanos, “se sienten cada vez más preparados y confían en el apoyo de nuestra comunidad, en momentos en que ser político no es el mejor trabajo que se puede tener”, 
Malena Marchán

Obama tras su reelección: “Para EE UU, lo mejor está por venir

Obama gana también en voto popular con una ventaja de más de dos millones de sufragios
El presidente agradece su victoria en un discurso que rememora el Obama de 2008 Sus palabras, centradas en la inmigración y la economía,mandan un mensaje de optimismo
Obama: “Lo mejor está por llegar” Texto íntegro del discurso de Barack Obama tras su reelección como presidente demócrata


Mapa de resultados




Muchas gracias.
Hoy, más de 200 años después de que una antigua colonia se ganara el derecho a decidir su propio destino, la tarea de perfeccionar nuestra unión sigue adelante.
Sigue adelante gracias a vosotros. Sigue adelante porque habéis reafirmado el espíritu que ha triunfado sobre la guerra y la depresión, el espíritu que ha levantado a este país desde la desesperación más profunda hasta las mayores esperanzas, la convicción de que, aunque cada uno de nosotros persigue sus sueños personales, somos la familia americana y asecendemos o caemos como una misma nación y un mismo pueblo.
Esta noche, en esta elección, vosotros, el pueblo estadounidense, nos habéis recordado que, aunque nuestro camino ha sido duro, aunque nuestro recorrido ha sido largo, nos hemos levantado, hemos recuperado nuestro rumbo, y sabemos, desde el fondo de nuestros corazones, que, para los Estados Unidos de América, lo mejor está por llegar.

Nos habéis elegido para que nos centremos en vuestro trabajo
Quiero dar las gracias a todos los estadounidenses que han participado en esta elección,a los que votaban por primera vez y a los que tuvieron que guardar cola durante mucho tiempo. Por cierto, eso es algo que tenemos que arreglar. A los que recorrieron las aceras y los que cogieron los teléfonos, a los que levantaron carteles de Obama y los que levantaron carteles de Romney, habéis hecho oír vuestras voces y habéis influido en los resultados.
Acabo de hablar con el gobernador Romney y les he felicitado a él y a Paul Ryan por una campaña muy disputada. Hemos peleado de manera feroz, pero solo porque amamos profundamente a este país y nos preocupa muchísimo su futuro. Desde George y Lenore hasta su hijo Mitt, la familia Romney ha querido trabajar por Estados Unidos, dedicarse al servicio público, y ese es el legado que esta noche honramos y aplaudimos. En las próximas semanas, aspiro a reunirme con el gobernador Romney con el fin de hablar de lo que podemos hacer juntos para impulsar el país hacia adelante.
Quiero dar las gracias a mi amigo y socio de estos cuatro años, el guerrero feliz de América, el mejor vicepresidente que jamás podría haber, Joe Biden.
Y no sería el hombre que soy hoy sin la mujer que aceptó casarse conmigo hace 20 años. Lo voy a decir en público: Michelle, nunca te he querido tanto como en este momento. Me siento más orgulloso que nunca, viendo cómo se ha enamorado Estados Unidos de ti en tu papel de primera dama. Sasha y Malia, estáis convirtiéndoos ante nuestros ojos en dos jóvenes fuertes, listas y bellas, igual que vuestra madre. Estoy muy orgulloso de vosotras. Pero tengo que decir que, por ahora, un perro es suficiente.

El futuro nos reserva algo mejor, siempre que tengamos el valor de seguir intentándolo, seguir trabajando, seguir luchando
Gracias al mejor equipo de campaña y de voluntarios en la historia de la política. El mejor. El mejor de toda la historia. Algunos erais nuevos esta vez, y otros habéis estado a mi lado desde el principio. Pero todos sois mi familia. Hagáis lo que hagáis, vayáis donde vayáis, llevaréis con vosotros el recuerdo de la historia que hicimos juntos y tendréis durante toda la vida el agradecimiento de un presidente. Gracias por creer hasta el final, a través de cada colina y cada valle. Me habéis llevado sobre vuestros hombros todo el camino y siempre agradeceré todo lo que habéis hecho y vuestro increíble esfuerzo.


Sé que las campañas políticas, en ocasiones, pueden parecer poco importantes, incluso tontas. Y son carne de cañón para los cínicos que dicen que la política no es más que un enfrentamiento de egos o un territorio que se disputan grupos de intereses. Pero, si habéis tenido la oportunidad de hablar con las personas que han acudido a nuestros mítines y han hecho cola en el gimnasio de un instituto, o si habéis visto a los voluntarios que trabajaban hasta altas horas de la noche en una oficina de campaña en algún rincón remoto, habréis descubierto otra cosa.
Habréis oído la decisión en la voz de un joven organizador sobre el terreno que trabaja para pagarse la universidad y quiere garantizar que todos los jóvenes tengan la misma oportunidad. Habréis oído el orgullo en la voz de una voluntaria que iba puerta a puerta porque su hermano encontró trabajo, por fin, cuando la fábrica de automóviles local añadió otro turno. Habréis oído el hondo patriotismo en la voz de la esposa de un militar que se encargaba de los teléfonos por las noches para asegurarse de que ninguna persona que lucha por este país tenga que luchar jamás para tener empleo ni para tener un techo cuando vuelve a casa.
Por eso hacemos todo esto. Eso es lo que puede ser la política. Por eso son importantes las elecciones. No son una cosa pequeña, son una cosa fundamental. Muy importante. En un país de 300 millones, la democracia puede ser ruidosa, caótica, complicada. Tenemos opiniones distintas. Cada uno tiene sus propias convicciones. Y cuando atravesamos tiempos difíciles, cuando tomamos grandes decisiones como país, es inevitable que se agiten las pasiones y surjan controversias.
Eso no va a cambiar de la noche a la mañana, ni tiene por qué. Estos debates que tenemos son una seña de nuestra libertad. No podemos olvidar jamás que en estos instantes, mientras hablamos aquí, en países lejanos hay personas que están arriesgando sus vidas para tener la posibilidad de discutir sobre las cuestiones importantes, para tener la oportunidad de emitir su voto como hemos hecho hoy aquí.
Sin embargo, a pesar de nuestras diferencias, la mayoría de nosotros comparte ciertas esperanzas para el futuro de Estados Unidos. Quermos que nuestros hijos crezcan en un país en el que tengan acceso a las mejores escuelas y los mejores profesores. Un país que esté a la altura de su legado como líder mundial en tecnología, descubrimiento e innovación, con todo el empleo de calidad y las nuevas empresas que se derivan de ellos.

Queremos que nuestros hijos vivan en un país que no esté acosado por la deuda, que no esté debilitado por las desigualdades
Queremos que nuestros hijos vivan en un país que no esté acosado por la deuda, que no esté debilitado por las desigualdades, que no esté amenazado por la capacidad destructiva de un planeta que se calienta. Queremos transmitir un país seguro, respetado y admirado en todo el mundo, una nación defendida por el ejército más poderoso de la tierra y las mejores tropas que ha conocido el mundo. Pero también un país que avance con confianza más allá de esta época de guerra para construir una paz basada en la promesa de libertad y dignidad para todos los seres humanos.
Creemos en un Estados Unidos generoso, un Estados Unidos compasivo, un Estados Unidos tolerante, abierto a los sueños de una hija de inmigrantes que estudia en nuestras escuelas y jura fidelidad a nuestra bandera. Abierto a los sueños del chico de la parte sur de Chicago que ve que puede tener una vida más allá de la esquina más cercana. A los del hijo del ebanista de Carolina del Norte que quiere ser médico o científico, ingeniero o empresario, diplomático o incluso presidente; ese es el futuro al que aspiramos. Esa es la visión que compartimos. Esa es la dirección en la que debemos avanzar. Hacia allí debemos ir.
Por supuesto, tenemos discrepancias, a veces feroces, sobre la forma de llegar. El progreso, como ocurre desde hace más de dos siglos, es irregular. No siempre es una línea recta. No siempre es un camino llano. Saber que tenemos unas esperanzas y unos sueños comunes no basta, por sí solo, para terminar con la paralización, resolver todos nuestros problemas ni sustituir al esfuerzo de construir un consenso y alcanzar los difíciles compromisos necesarios para impulsar el país. Pero ese vínculo común debe ser nuestro punto de partida.

Creo que podemos continuar el progreso que ya hemos logrado y seguir esforzándonos para tener nuevos puestos de trabajo, una nueva seguridad para la clase media.
Nuestra economía está recuperándose. Está llegando a su fin una década de guerra. La larga campaña ha terminado. Y, tanto si me habéis dado vuestro voto como si no, os he escuchado, he aprendido cosas de vosotros, y habéis hecho que sea mejor presidente. Con vuestras historias y vuestras luchas, regreso a la Casa Blanca más decidido y más inspirado que nunca sobre la tarea que nos aguarda y el futuro que tenemos por delante.
Esta noche habéis votado para que actuemos, no para que hagamos la política habitual. Nos habéis elegido para que nos centremos en vuestro trabajo, no en el nuestro. En los meses y semanas que vienen, estoy deseando colaborar con los líderes de los dos partidos para afrontar los retos que solo podemos superar si estamos unidos. Reducir el déficit. Reformar nuestro código tributario. Arreglar nuestro sistema de inmigración. Liberarnos del petróleo extranjero. Tenemos muchas más cosas que hacer.
Pero eso no significa que vosotros hayáis terminado. El papel del ciudadano en nuestra democracia no acaba con el voto. Estados Unidos no se ha movido nunca en función de lo que otros pueden hacer por nosotros. Estados Unidos consiste en saber qué podemos hacer todos juntos, mediante una labor tan frustrante y difícil, pero necesaria, como es el autogobierno. Ese es el principio sobre el que se fundó nuestra nación.
Este país tiene más riqueza que ningún otro, pero no es eso lo que nos hace ricos. Tenemos el ejército más poderoso de la historia, pero no es eso lo que nos hace fuertes. Nuestras universidades y nuestra cultura son la envidia del mundo entero, pero no es eso lo que hace que el mundo venga sin cesar hasta aquí.
Lo que hace que Estados Unidos sea excepcional son los lazos que mantienen unida a la nación más variada del mundo. La convicción de que tenemos un destino común; de que este país solo funciona cuando aceptamos que tenemos ciertas obligaciones con nuestros conciudadanos y con las generaciones futuras. La libertad por la que tantos estadounidenses han luchado y han muerto acarrea responsabilidades además de derechos. Y entre esas responsabilidades están el amor, la generosidad, el deber y el patriotismo. Eso es lo que da a Estados Unidos su grandeza.
Esta noche me siento esperanzado porque he visto ese espíritu en acción. Lo he visto en la empresa familiar cuyos dueños prefieren recortar sus ganancias antes que despedir a sus vecinos, y en los trabajadores que prefieren trabajar menos horas antes que ver que un amigo pierde su empleo. Lo he visto en los soldados que vuelven a alistarse después de perder una pierna y en los SEALs que suben por las escaleras e irrumpen en la oscuridad porque saben que tienen a un compañero guardándoles las espaldas.
Lo he visto en las costas de Nueva Jersey y Nueva York, donde los líderes de todos los partidos y todas las instancias del Gobierno se olvidaron de sus diferencias para ayudar a una comunidad a reconstruir todo lo que una terrible tormenta había destruido. Y lo vi el otro día, en Mentor, Ohio, donde un padre contó la historia de su hija de ocho años, cuya larga batalla contra la leucemia habría arruinado a su familia si no hubiera sido por la reforma sanitaria aprobada solo unos meses antes de que la compañía de seguros estuviera a punto de dejar de pagarle los tratamientos.
Tuve ocasión de hablar con su padre y de conocer a esa increíble niña. Y, cuando el padre contó su historia a la multitud que le escuchaba, todos los padres del público teníamos los ojos llenos de lágrimas, porque sabíamos que su hija podía una de las nuestras. Sé que todos los estadounidenses quieren que el futuro de esa niña sea tan brillante como el de sus hijos. Así somos nosotros. Ese es el país que tan orgulloso estoy de presidir.
Y esta noche, a pesar de todas las dificultades que hemos padecido, a pesar de todas las frustraciones con Washington, tengo más esperanzas que nunca sobre nuestro futuro. Tengo más esperanzas que nunca sobre Estados Unidos. Y os pido que sostengáis esa esperanza. No hablo de tener un optimismo ciego, una esperanza que ignore la enormidad de las tareas que nos aguardan ni los osbtáculos que encontraremos por el camino. No hablo de un idealismo iluso que nos permita permanecer al margen ni eludir el combate.
Siempre he creído que la esperanza es ese sentimiento tenaz en nuestro interior que insiste, a pesar de que todo indique lo contrario, en que el futuro nos reserva algo mejor, siempre que tengamos el valor de seguir intentándolo, seguir trabajando, seguir luchando.
Creo que podemos continuar el progreso que ya hemos logrado y seguir esforzándonos para tener nuevos puestos de trabajo, nuevas oportunidades, una nueva seguridad para la clase media. Creo que podemos cumplir la promesa de nuestros fundadores, la idea de que, si una persona está dispuesta a trabajar duro, no importa de dónde venga ni qué aspecto tenga ni dónde ame. No importa que sea negro, blanco, hispano, asiático, indio americano, joven, viejo, pobre, rico, capacitado, discapacitado, gay o heterosexual; en Estados Unidos, si está dispuesto a esforzarse, puede conseguir lo que sea.
Creo que podemos alcanzar juntos este futuro porque no estamos tan divididos como hace pensar nuestra política. No somos tan cínicos como dicen los expertos. Somos más que la suma de nuestras ambiciones individuales, y somos más que una colección de estados rojos y estados azules. Somos, y siempre seremos, los Estados Unidos de América.
Y juntos, con vuestra ayuda y la gracia de Dios, continuaremos nuestro viaje y recordaremos al mundo por qué vivimos en la mejor nación de la tierra.
Gracias, América... Dios os bendiga. Dios bendiga a Estados Unidos.
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia




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